sábado, 23 de abril de 2016

Un amor del más allá. Por Zaira Bedoya.

Manuel Bedoya, mi bisabuelo, conoció a Inés Escalante, mi bisabuela,  en el año 1962, en Medellín. Se conocieron y con el paso del tiempo comenzaron un noviazgo, en el cual mi bisabuela solo conoció a la madre de mi bisabuelo porque su padre falleció y  en cambio mi bisabuelo Manuel no conoció los padres de mi bisabuela Inés, porque la madre falleció cuando ella solo tenía 5 años y con sus demás hermanos el padre los repartió a personas de fincas vecinas y a ella le tocó en una finca muy buena, pero los dueños que eran como los padres de ella eran muy jodidos y le daban muy poco de comer. Le tocaba hacerse la loca para ir a la cocina y servirse más. Pero con el paso del tiempo mi bisabuela fue creciendo y trabajaba para su propio sustento. Fue allí, en la galería de Guayaquil, que era una plaza de mercado de dos pisos, donde trabajaba ella que conoció a mi bisabuelo Manuel.

Se conocieron, se hicieron novios y al año se fueron a vivir juntos al barrio Castilla, al noroccidente de Medellìn.  Siete años. Después se pasaron para una pequeña casa en Santo Domingo Savio. Nueve años.

Por problemas se fueron para una finca que pudieron comprar con sus ahorros. Ellos la trabajaban sembrando y cosechando café. 

En ella duraron varios años pero tuvieron que venderla porque se les metió la guerrilla y no los dejo trabajar más la finca pero también fue porque los albañiles de San Roque le tenían rabia a mi bisabuelo porque era mejor que ellos en la forma de trabajar, ya que él sabía de planos y los demás albañiles no sabían casi. Por eso ellos decían que mi bisabuelo Manuel les quitaba los trabajos. Pero él solo trabajaba para darle el sustento a mi bisabuela. Pero no entendían eso. 

Él hasta llegó a construir una capilla de una longitud de 300 metros, en Frailes, el corregimiento de San Roque...

Después de vender la finca compraron un lote en Medellín, barrio Nuevos Conquistadores, donde él construyó su propia casa. 15 años vivieron en ese barrio.

Hasta el día de hoy solo la habita mi bisabuelo. Su esposa falleció el viernes 3 de abril de 2015. 

Poco menos de mes antes de ella morir, exactamente el 7 de marzo de 2015, ella estaba muy enferma y aún así se casaron. Pero ella después de muerta viene y lo acompaña todas las noches...

Mi bisabuelo nos cuenta que él siempre le deja la cobija para el lado donde ella dormía y que cuándo se acuesta siente cuando ella llega y la coge.

Un día, mi bisabuela aun estaba viva, ya estaban acostados y él se bajó la cobija hasta el estómago y estiró las manos y ella se las bajó. El caso es que casi a los dos meses de su muerte él hizo lo mismo y ella le cogió las manos y se las bajó. 


Al otro día la vio sentada en la cama para el lado donde ella dormía, pero a los pies, con una bata rosada de ella, en las piernas. A ella le gustaban las batas con bolsillo. Y mi bisabuelo asegura que la vio metiéndose algo a la bata. Él le dijo: -"¿Qué quiere?". Pero ella no le respondió. Solo lo miró y le sonrió. Al amanecer mi bisabuelo le contó lo sucedido a sus tres hijas,  Gladys y Mary. Ellas fueron y buscaron en la bata rosada de ella y tenía papel higiénico con el que se limpiaba...

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