Fue el 20 de enero del
2012. Era una mañana común y corriente. Ese día llegó un niño nuevo al colegio. Yo
nunca lo había visto. Se sentó muy lejos de mí. Días después empezaron a
ubicarnos en los puestos por orden de lista y por casualidad que le tocó adelante de mí. Él no me
hablaba. Se mantenía mirándome pero cuando yo lo miraba, agachaba la cabeza o
miraba otra cosa,.
Con el paso de los meses fue como empezando a quitar la pena y
hablar con los demás pero cuando era la hora de hablarme se achantaba y se
ponía rojito, hasta que un día se hizo al lado mío en educación física y me
dijo ''Hola''. Su voz era toda hermosa. No había llegado a escucharla. Hay
mismo le respondí. Sólo fue una pequeña conversación. A la salida del colegio
me lo encontré y me di cuenta que vivía más arriba de mi casa. Nos bajábamos y
nos subíamos juntos.
Poco a poco nos empezamos a hacer amigos e irnos conociendo
cada día más.
Se acabó el año y a él lo pasaron de colegio. Desde ese día no lo
había vuelto a ver.
Pasaron los años y obvio seguíamos comunicados, hablando día
y noche. Jamás me dejó de hablar, a pesar de la distancia.
Un día, me dijo que yo
le gustaba y no le dije nada.
Al cabo de los meses lo vi desde lejos. Estaba
mucho más cambiado.
Por la tarde me llegó un mensaje y nos quedamos hablando toda
la noche hasta el día de hoy no me ha dejado sola ni mucho menos de hablar, me
ha aguantado todo y sigue aquí, conmigo, apoyándome. Desde que lo conocí supe que
la verdadera amistad si existe y hasta el día de hoy llevamos 4 años y en todo
ese tiempo a estado ahí. Porque la amistad que un hombre de buenos sentimientos
le brinda a uno como mujer es inigualable.
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