viernes, 22 de abril de 2016

Jean Danilo. Por Sirley Ríos.


Nació el 6 de diciembre de 2004. Aparentemente muy sano. A a los 3 meses de nacido fue la primera vez que lloró. Lo hizo con tanta fuerza que a su madre se le alteraron los nervios, saliendo de inmediato con él hacia el hospital.

En el hospital el médico le dijo que el niño tenía una enfermedad llamada toxoplasmosis. Antes en los controles del embarazo, ni mucho menos en el momento del parto, habían dicho algo de dicha enfermedad.  Lo dejaron hospitalizado, Jean Danilo entró en coma, ya que se le reventó la válvula de la hidrocefalia y la retina de los ojos, Los médicos decían que iba a sobrevivir si mucho un año, ya que la toxoplasmosis es una enfermedad ocasionada por el pelaje del gato, que no deja desarrollar los músculos;  esto ocasionó parálisis congénita en el lado derecho de su cuerpo. Decían iba a quedar parapléjico, aferrado  a una cama.

Aun así, su madre, Jennifer Isaza Jaramillo, no perdía las esperanzas y empezó a cantarle música infantil, hablarle en el oído cosas como: “hijo la vida es bella”, “eres una persona muy importante para todos nosotros, te amo.”

 Pasaron los años. Hoy en día el príncipe de la casa o como el bien lo dice “el hermoso de la casa”, es fanático a la música, en especial, la ranchera. 

Se sienta solo, come solo, habla mucho. Es fanático al tinto, según Danilo porque “el chisme se acompaña de un buen tinto”, dice en todo juguetón, usual en su voz.
Le encanta jugar balón con su rodilla izquierda, ya que en la derecha se le dificulta.  Tiene baja visión, pero él dice que para Dios no hay nada imposible, que Dios lo va a terminar de sanar. Más que un discapacitado es un ser humano con una impresionante fortaleza, por su optimismo. Sus palabras son fuente de aliento para aquellos que quizás han pensado que él es un caso perdido. 

Juega pelota con su abuelo, toma tinto en un balcón donde saluda a todo el que pasa, y se carcajea con sus propias bromas…

Solo demuestra que los médicos que le pronosticaron un año de vida, estaban equivocados.


No hay comentarios:

Publicar un comentario